EL AMOR QUE CORRIGE
¡Un bendecido Domingo a todos! Me acuerdo de un cuento sobre un sacerdote que estaba dando su homilia acerca del tema de perdón. Para comenzar su reflexión, pregunt ó a la congregación una pregunta que ya había sabido de antemano la respuesta. Les dijo, “ ¿quién de ustedes no tiene un enemigo en la vida?” Luego, el cura agreg ó , “¡que levanten las manos!” Los fieles que estaban presente en la misa se quedaron en silencio y nadie se atrevió a levantar las manos. Como el sacerdote ya tenía una convicción personal de que todos tienen enemigos en la vida, así que, no se sorprendió. Sin embargo, cuando el sacerdote quería continuar su reflexión, un hombre grande, robusto y musculado que estaba sentado en el medio de la Iglesia, levant ó su mano derecha, y dijo en una voz baja, “Padre, yo no tengo enemigos.” El sacerdote fue asombrado y con un tono de escepticismo, le dijo al hombre, “¡Hombre! Es imposible que no tienes enemigos. Todos los tienen.” Con sinceridad, respond...